Larache es una ciudad costera del Norte de Marruecos, situada en la “puerta de África”, la desembocadura del Lucus, en un emplazamiento extraordinario, dónde ya los fenicios asentaran, frente a ella, Lixus. Fue una ciudad próspera durante la ocupación española y conserva vivamente en la memoria, con una extraña nostalgia, el recuerdo vivo de ese periodo de su historia. Nombres de calles, plazas y cafés, amén de la magnífica ciudad del ensanche español, con espléndidos edificios, son las huellas visibles de ese reciente pasado común. Los andaluces allí en seguida nos sentimos en casa. Una hospitalidad sincera nos acoge y su ritmo de vida, más humano, nos envuelve. Esto, junto con las condiciones de crisis y de oportunidad que se abren en su horizonte, y la existencia allí de un inteligente programa de cooperación al desarrollo de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía y la experiencia previa sobre el terreno de la asociación universitaria Arquitectura y Compromiso Social en el proyecto del Espacio Alcántara (puente entre culturas), nos ofrecían el marco idóneo para poner en marcha este proyecto.
Aprendiendo de Larache se enmarca en el programa de cooperación de la Consejería de Obras Públicas y ha sido posible por el apoyo prestado por ésta y por la dirección de Relaciones Internacionales de la Universidad de Sevilla. El seminario-Taller propone un marco de reflexión sobre el patrimonio de la ciudad y sobre las estrategias para su recuperación como factor de desarrollo local. Patrimonio monumental, de enorme importancia para el fortalecimiento de la identidad local, que precisa una urgente intervención y patrimonio de viviendas, en la Medina y en el barrio de Aztout, que tiene una fuerte connotación social: es urgente y preciso poner en marcha estrategias para la mejora de sus condiciones de habitabilidad. La Medina ha sufrido, como antes las ciudades históricas españolas, un proceso de abandono de su población original, y sustitución masificada por población procedente de la emigración campo ciudad. Las condiciones de habitabilidad de las viviendas que hemos estudiado en la Medina son infrahumanas. Aztout es un arrabal situado junto a la ciudad histórica, a sotavento, en un extraordinario emplazamiento que es mirador privilegiado, y que pese a estar catalogado como asentamiento chabolista, presenta rasgos muy peculiares que nos llevan a afirmar con sus vecinos que “nosotros también somos Medina”. La lógica de su población es de inclusión, no de exclusión. Son fundamentalmente pescadores, llevan allí asentados varias generaciones, desde hace probablemente cien años, en unas condiciones de precariedad absoluta en cuanto a instalaciones, servicios urbanos y urbanización básica, pero con unas viviendas de una enorme dignidad interior que reflejan la dignidad de su cultura popular.
Este barrio vive momentos de incertidumbre por estar incluido en el programa “Villes Sans Bidonvilles” del ministerio del Hábitat de Marruecos y el objetivo del Taller ha consistido en realizar un diagnóstico participativo, con los vecinos, de los problemas del barrio y elaborar una estrategia de cooperación, conjuntamente con los responsables políticos del programa, que permita la mejora del barrio respetando el valor del patrimonio construido. Los investigadores de la universidad de Sevilla junto con los estudiantes, de diversas disciplinas, hemos participado en el seminario tomando datos y construyendo conocimiento, criterios y estrategias, que desarrollaremos durante los próximos cuatro meses en las aulas, para aportar los resultados al programa de cooperación. Hemos combinado un programa de conferencias, con participación de expertos marroquíes, latinoamericanos y andaluces, con Talleres vecinales con niños, jóvenes, hombres y mujeres, y talleres interculturales de música, video, fotografía, danza y cocina. Hemos comido en casas de los vecinos de Aztout y de familias de las asociaciones marroquíes con las que colaboramos, pudiendo saborear el significado de la hospitalidad, de compartir lo necesario para vivir, y hemos finalizado la semana colocando la primera piedra del convenio de cooperación entre las Universidades de Sevilla y el Ministerio del Hábitat para el proyecto de rehabilitación urbana y de la vivienda en el barrio de Aztout.
De este modo hemos vivido una experiencia educativa global, en la que hemos percibido cómo la universidad puede trabajar con las instituciones públicas y con la sociedad, especialmente la más vulnerable, para transformar y mejorar las condiciones de vida, haciendo un mundo más habitable y más humano. En unos momentos históricos en los que parecemos atrapados por la lógica de círculos viciosos que nos dividen y alejan, hemos hecho visible como la sociedad, de uno y otro lado del estrecho, de dos civilizaciones supuestamente enfrentadas, podemos construir lazos fuertes de amistad, basados en el conocimiento mutuo y en la cooperación. En la fiesta de despedida, dónde hicimos visible el resultado de los talleres interculturales, un niño del barrio tomó el micrófono y nos dijo: “Antes del seminario nuestro barrio estaba dejado de la mano de Dios. Ahora ya no. No importa lo que piensen los demás. Nosotros ya tenemos identidad”. A responder a esta emocionante responsabilidad nos sentimos comprometidos.
visita la galería de imágenes
Esteban de Manuel Jerez
Coordinador del Seminario
Responsable del grupo de investigación ADICI
edemanuel@us.es








