Según explican los expertos, el principal problema es que estas iniciativas de urbanismo abierto a toda la sociedad en España todavía siguen surgiendo desde abajo y no desde la voluntad política, como está ocurriendo ya en Noruega. Massimo Menichinelli, diseñador e investigador de proyectos y sistemas abiertos y colaborativos, explicaba que en Hamar, una ciudad noruega de unos 30.000 habitantes, se está realizando el diseño de la plaza principal con la colaboración de muchos agentes. «No llega a ser completamente abierto, pero se acerca, porque estamos trabajando en una comunidad local y otra global, en la que expertos de Europa reflexionan sobre la plaza y aportan sus ideas», indicaba Domenico di Siena, arquitecto por la Università degli Studi di Roma «La Sapienza»y socio de Ecosistema Urbano. De esta forma, los profesionales que desarrollan este trabajo no sólo aportan sus ideas, sino que también establecen las herramientas necesarias para que los ciudadanos participen en el debate sobre el futuro de la plaza. De esta forma, el resultado está en una «beta permanente. La plaza puede ir mejorando siempre porque los ciudadanos forman parte de ese proyecto».

Para Antón Gómez-Reino?, que junto con Xiao Varela forman parte de la cooperativa Hábitat Social, este modelo participativo es un «reto» ante la crisis, si bien todos piensan que ésta puede ser un punto de inflexión, aunque todavía con incertidumbres de la dirección que va a tomar.

Para que esta participación sea una realidad, se ponen a disposición las distintas herramientas tecnológicas que favorecen el intercambio de ideas. En este sentido, Menichinelli ha desarrollado un proyecto www.openp2pdesign.org, una comunidad de código abierto para la investigación y el desarrollo de proyectos, sistemas y procesos colaborativos y abiertos para comunidades y localidades.