A finales de Enero del 2006 un grupo de vecinos se enteró de que en el BOP del 17 de Enero salieron publicados sus nombres como afectados de expropiación por vía forzosa debido al proyecto del nuevo cauce de los arroyos Tamarguillo y Ranillas y que sólo tenían hasta el 17 de Febrero para presentar una alegación contra ese expediente de información pública.
•Ante la noticia, rápidamente se movilizaron y crearon la Asamblea de Afectad@s, utilizando el boca a boca entre los conocidos de la zona afectada.
•Nos dirigimos a la Confederación a recabar más datos, ante nuestro desconocimiento total del tema.
•Pusimos dentro de plazo, el 16 de Febrero, una alegación colectiva, pues pensamos que tendría más fuerza oponernos colectivamente a dicho proyecto. Esta alegación la hacemos a la totalidad del proyecto, más que ceñirnos a elementos puntuales del mismo.
•Se tiene acceso a una primera y sucinta explicación del Proyecto en la sede de la A.VV “Huertas de Sevilla”, por parte de Indalecio Lastra, técnico de la Gerencia.
•Tras visitar una comisión de nuestra Asamblea a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y a la Gerencia de Urbanismo, ambos organismos responsables del proyecto, conseguimos una primera entrevista con D. Juan Saura , director técnico de la Confederación y con D. J.M Chinchillas, de la Gerencia de Urbanismo, así como con los ingenieros responsables del proyecto, el 13 de Marzo y les solicitamos una SESIÓN EXPLICATIVA para toda la Asamblea, con planos, material audiovisual y todos los datos de los que carecíamos y sin los cuales no podíamos enfrentarnos al problema.
•Ante la tardanza de esta sesión explicativa, la Asamblea decide realizar un encierro en la Gerencia de Urbanismo y lo realiza el 4 de Abril de 2006, volviendo a pedir a la Comisión Bilateral de Seguimiento del Proyecto del Cauce, (constituida entre la Confederación y la Gerencia) una fecha exacta para recibir una información completa del mismo.
•Se espera todo el mes de Abril y, al seguir sin una fecha, una comisión de la Asamblea se vuelve a presentar en la Gerencia para preguntar el por qué de la demora y, ante nuestra sorpresa, se nos impide la entrada y una patrulla policial se coloca en la puerta para impedir nuestro paso.
Pueden, al fin, entrar algunas personas y se ata una fecha: el 25 de Mayo.
•Se realiza la esperada sesión explicativa, pero muchas de nuestras dudas quedan sin resolver.
•El mes de Junio se aprueba definitivamente, por 17 votos contra 15, el PGOU en el Ayuntamiento de Sevilla. Representantes de nuestra Asamblea asisten al Pleno y muestran nuestra disconformidad.
•A fin de Junio, junto a la Plataforma de Artesan@s del Casco Antiguo, realizamos otra protesta en la Casa Rosa, solicitando a la Junta que no sólo aconseje sino que obligase al Ayuntamiento a una nueva exposición pública del PGOU y a la publicación de todos los convenios adscritos durante estos años.
•Transmitimos nuestra problemática, igualmente, en el Pleno del Distrito Macarena Norte, al que pertenecemos, en el mes de Junio. En dicho pleno se desconocían elementos importantes del nuevo proyecto y del PGOU, como el acuerdo suscrito entre la Gerencia y Maestre Benjumea Hermanos CB, familia latifundista de la zona, con la que han llegado a un acuerdo consensuado tras negociaciones iniciadas con anterioridad y firmadas en el 2005. En este convenio, sus tierras quedan recalificadas y sectorizadas para uso industrial. Actualmente, estamos a la espera de mantener una reunión con la nueva delegada, Mª Ángeles Román González.
•También en Junio, Ecologistas en Acción difunde un comunicado en el que anuncia que denunciará ante la Unión Europea el mal uso de los Fondos Feder (que aportan el 75% del presupuesto del Proyecto del nuevo cauce) para impulsar la innecesaria expansión urbanística prevista en el nuevo PGOU de Sevilla.
•El 14 de Junio, la Junta aprueba definitivamente el PGOU, saliendo dicha aprobación publicada en el BOJA del 7 de Septiembre de 2006.
•En la última visita a la Confederación, en el mes de Septiembre, el subdirector técnico, Miguel Ángel Llamazares, nos informa de que en la Confederación están pendientes de la aprobación definitiva de la DIA (Declaración de Impacto Ambiental), que depende de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental, de Madrid.
•Actualmente, estamos en fase de expansión de la Asamblea, pues consideramos como Afectad@s no sólo a las personas a las que nos cae el nuevo cauce, sino a todas aquellas personas que serán también expropiadas más adelante, y no siempre para usos ventajosos económicamente hablando (o sea, no sólo para zonas residenciales, sino también para zonas públicas, servicios dotacionales, etc … ¿en qué términos? ¿con qué participación?).
•Igualmente, estamos constituyendo una Comisión Técnica de Apoyo, integrada por diversos especialistas de distintos ámbitos: jurídico, universitario, investigadores, economistas, etc … para que nos asesoren.
•Otras de nuestras próximas actividades:
-Realización de una exposición itinerante, así como de charlas, para explicar en los diversos barrioscercanos al nuevo cauce nuestro punto de vista.
-Cata de Verduras y exposición sobre las huertas en una plaza céntrica de Sevilla (fecha próxima).
-Reunión con los diversos partidos políticos para exponer nuestra problemática.
POSTURA GENERAL DE LA ASAMBLEA:
-Nos oponemos al Nuevo Cauce del Tamarguillo: pensamos que el actual es mejorable, técnicamente sí es posible evitar que sea inundable en algunas zonas en las que, puntualmente, se ha desbordado.
-Este PGOU abre las puertas a la recalificación del último suelo rural de Sevilla, Patrimonio de toda la ciudad, con el objetivo expreso del crecimiento urbanístico y de la implantación de nuevas actividades económicas.
-Creemos que hay viviendas suficientes en Sevilla, sólo que están vacías por simple interés especulativo: está constatado que hay más de 45.000 casas vacías ¿por qué no fomentar cambios legislativos para impedir esto?
-En esta zona YA HAY ACTIVIDAD ECONÓMICA y si hubiese que fomentar más, podría fomentarse un gran Parque Agrícola, no un nuevo parque industrial, terminando con la tradición rural de esta zona, con el agravante de que es la ÚLTIMA zona de huertas de Sevilla capital (quedaría sólo una estrecha franja entre el nuevo cauce y el límite de Sevilla que seguramente caería en el próximo PGOU).
-¿Es deseable para Sevilla, realmente, la construcción de un segundo Aljarafe?
-¿Tendremos el mismo trato los pequeños propietarios, reunidos en esta asamblea, que la familia Maestre Benjumea, que han llegado a un consenso armonioso con la Administración?
-No queremos que nos arrebaten nuestra historia, nuestra casa, nuestro trabajo …
-No queremos que el cauce nos caiga encima pero tampoco queremos que les caiga a otros vecinos y propietarios: queremos que no se mueva, que se mejore. Los cauces deben quedar integrados dentro de las ciudades, no trasladados contínuamente. Es una obra faraónica, cara e innecesaria.
Comunicado de prensa para la acción del jueves 26 de Octubre
HORTELANOS DE SEVILLA, EN VÍAS DE EXTINCIÓN, REGALAMOS NUESTRAS VERDURAS EN LA CAMPANA
Con este regalo de verduras a los viandantes y la instalación de una exposición itinerante, la Asamblea de Afectad@s por el nuevo cauce del Tamarguillo, que engloba a unas 30 familias, queremos comunicar públicamente nuestra problemática y criticar el nuevo modelo de crecimiento urbano previsto para la zona norte de Sevilla.
Desde el pasado enero de 2006 venimos expresando nuestra oposición al Proyecto de Nuevo Encauzamiento de los Arroyos Tamarguillo y Ranillas, incluido en el nuevo Plan General de Ordenación Urbanística y cuya ejecución correría a cargo de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. La ejecución de este nuevo encauzamiento o recanalización, en una ubicación más alejada y al norte de la actual (hoy día transcurre paralelo a la ronda supernorte) para proseguir con el crecimiento urbano de la ciudad más allá de su actual límite septentrional, supone la desaparición de muchas huertas familiares, campos de frutales, etc., actualmente existentes en los fértiles suelos agrícolas de la Vega que se extienden al norte de la canalización actual. Asimismo, el proyecto implica la demolición de aquellos negocios y viviendas familiares que son interceptados por la traza del nuevo encauzamiento. Muchas de estas viviendas son de primera residencia.
Creemos necesaria una intervención urgente en el actual encauzamiento para evitar las posibles inundaciones que, sin duda alguna, han constituido en ocasiones daños materiales e inseguridad para vecinos de Las Casillas y de Aeropuerto Viejo, pero creemos que esa intervención ha de ser la mejora, rehabilitación e integración en la trama urbana del encauzamiento actual, a la manera de cómo se viene haciendo en multitud de ciudades europeas, no su desvío ni el incremento de su caudal con la incorporación del Ranillas. El proyecto de nuevo encauzamiento, en cambio, es continuador de los presupuestos que condujeron a la intensa obra hidráulica de la ciudad durante el último siglo (que se podría resumir en el alejamiento y domesticación progresiva de todos y cada uno de sus cursos fluviales). Presupuestos que parecen sacados de un paradigma hidráulico antiguo, de carácter intervencionista y de dominio de los elementos naturales, en lugar del paradigma en el que aparentemente se pretende situar la planificación reciente de la ciudad, más blando y tendente a la integración y al reconocimiento de los valores sociales y naturales de los mismos.
Si, finalmente, se materializa el proyecto de nuevo encauzamiento, ello supondrá una obra faraónica (la traza de la nueva canalización interceptará 7 vías de comunicación, 5 vías pecuarias y se tendrán que construir 8 puentes para poder salvar estas dificultades), de considerable impacto ambiental (el balance de tierras de desmontes y terraplenes se aproxima a los 4 millones de m3 de excedentes, de los que aproximadamente 2 millones se trasladan a la Isla de Tercia para generar 2 “montículos” de aproximadamente 15 metros de altura) y, consecuencia de todo lo anterior, extraordinariamente costosa (el presupuesto base de licitación supera los 64 millones de euros). Pero, sobre todo, conlleva una transformación radical de la última zona rural de Sevilla capital ya que, efectivamente, el proyecto de nuevo encauzamiento al norte del actual se encuentra ligado a la pretendida expansión urbana hacia al norte y reclasificación del último suelo agrícola de la ciudad.
Cuestionamos, en definitiva, el modelo de crecimiento urbano previsto en el PGOU para la zona norte de Sevilla. El proyecto de nuevo encauzamiento no pretende otras cosa más que liberar, de su carácter agrícola, la enorme bolsa de suelo que hoy se extiende al norte de la actual canalización. Con otras palabras, la franja de terreno que quedaría comprendida entre la ronda supernorte (por donde pasa la actual canalización) y el nuevo encauzamiento más al norte y alejado de la ciudad. En esta franja se pretende reclasificar el terreno, actualmente agrícola, para disponer en él usos residenciales, industriales y equipamientos (el nuevo PGOU plantea construir 60.000 nuevas viviendas, pero no olvidemos que tenemos en la ciudad unas 30.000 viviendas vacías, objeto de especulación). En caso de ejecutarse el proyecto, ¿se respetarán las actuales viviendas de los hortelanos? ¿Se respetarán las zonas de huertas productivas? Muchas de las familias que tenemos amenaza de expropiación por vía forzosa, a 2,43 € por metro cuadrado, vemos atónitas como, en muchos casos, se eliminan huertas para la construcción de zonas verdes y un parque periurbano, … ¿Acaso no son zonas verdes las huertas? ¿No es más respetuosos con nuestro patrimonio realizar, por ejemplo, una vía verde que transcurra entre las actuales huertas? También se elimina la agricultura como “actividad económica”, fomentando usos industriales y dotacionales en diversas zonas hoy día agrícolas, ... ¿Es que en Sevilla se va a dejar de cultivar definitivamente? ¿Sólo vamos a ser una ciudad para el turismo, para el sector terciario y para los campos de golf? Muchísima población en paro encontraría interesante y novedosa la creación, por ejemplo, de un gran Parque Agrícola donde tendrían cabida cultivos ecológicos, fábricas de conservas y de transformación de los mismos productos hortícolas, cooperativas agrarias, entre un largo etcétera. ¿No es eso actividad económica? ¿Por qué se destruye la última zona rural de Sevilla fomentando un uso industrial en gran parte de su superficie? Si el proyecto de nuevo encauzamiento y crecimiento urbano hacia el norte se consolida, sólo comeremos productos de fuera, de grandes latifundios de monocultivo o del extranjero, con el coste añadido de las importaciones, los transportes y la insostenibilidad que ese modelo conlleva. Frente a ello, consideramos imprescindible y enriquecedor para la ciudad el mantenimiento de la actual actividad económica de las huertas, de vital importancia para mantener una transición fluida entre el medio rural y urbano, mercados agrícolas y redes de distribución locales, proximidad de usos, cercanía y reducción de huella ecológica.
Aún estamos esperando la contestación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir a nuestra alegación colectiva, presentada dentro del plazo legal, en Febrero del 2006. También estamos a la espera de la Declaración de Impacto Ambiental (que la Confederación necesita para poder realizar el nuevo encauzamiento), que depende de la Dirección General de Evaluación y Calidad Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente. Si es favorable al proyecto, la recurriremos. Seguiremos luchando y oponiéndonos a este proyecto deshumanizado y que parece sacado del paradigma hidráulico y desarrollista de los años 60. Cada vez son más los colectivos y entidades que apoyan la defensa de esta última zona rural de Sevilla.
Esta zona de huertas es patrimonio de toda la ciudad y en vez de destruirla hay que defenderla, apoyarla, y diversificarla, evitando que pase ya, sin tener por qué, a ser sólo una huella en la memoria. Por eso hoy nos damos a conocer aquí, en el centro de la ciudad, para que Sevilla entera conozca nuestro punto de vista y para brindar a los viandantes los productos de nuestra huerta sevillana, de la Vega del Guadalquivir, la mejor tierra para el cultivo.
NO A LA DESTRUCCIÓN DE LA ÚLTIMA ZONA RURAL DE SEVILLA
NO A UN SEGUNDO ALJARAFE EN NUESTRA CIUDAD
Sevilla, 25 de Octubre de 2006.








