Para que una operación especulativa sea un éxito es preciso seguir con cuidado ciertas reglas. De lo contrario una operación especulativa legal puede pasar ante la opinión pública por una operación especulativa ilegal. La principal diferencia entre ambas es que en la primera el beneficiario económico indirecto de la misma es el ayuntamiento mientras que en la segunda los beneficiarios son exclusivamente algunos de sus miembros. Para evitar confusiones es muy importante que la operación especulativa esté rodeada de la máxima publicidad. El caso del ayuntamiento de Sevilla es de libro. El golpe de efecto: conseguir cuatro magníficos arquitectos (Foster, Nouvel, Vázquez Consuegra e Isozaki) dispuestos a legitimar la operación con su marca y a poner su imagen al servicio de la operación maquilladora: ¡hay que ser modernos!
Analicemos el caso de Sevilla, pues, como ejemplo de buenas prácticas. Si se hubiese publicitado y analizado antes cuantos disgustos no se habrían ahorrado otros probos representantes municipales.
Primero se contrata a un gurú que diseñe eslóganes publicitarios: "Sevilla, la construcción de un sueño".
Segundo se le pide que empiece a buscar y señalar espacios de oportunidad. Esto merece una aclaración antes de continuar, porque aquí está la clave de la cuestión. Estos son los espacios en los que hay oportunidades fantásticas de negocio privado de cuyas migajas saldrá la financiación de lo público. De este modo se realiza una interpretación creativa del artículo 47 de la constitución, el que da derecho a todos los españoles, menos el 50%, particularmente los jóvenes que pretenden emanciparse, a una vivienda digna. Echémosle un vistazo al dicho artículo para ver las enormes posibilidades de interpretación creativa que ofrece para llegar a conseguir que diga lo contrario que dice, salvando de este modo un enorme obstáculo para el derecho al lucro privado. El artículo original dice así:
"Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos".
Está claro que es un artículo de corte intervencionista que no pasaría la prueba de la constitución europea en su determinación de acabar con toda traba a la libre competencia sin regulación alguna por los poderes públicos. Pero en realidad basta hacer una ligera modificación del texto para que quede perfecto y no entre en conflicto con la sagrada ley de la libre competencia.
"Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Ahora bien, los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, desregulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés de los particulares propiciando así la especulación. Los inversores inmobiliarios participarán en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos y estos recibirán su parte".
Realmente no hace falta hacer tales pequeñas modificaciones en el articulado porque todo el mundo está de hecho de acuerdo en las mismas, sea cual sea el color del partido que gobierne, de modo que nunca nadie ha puesto recurso alguno por el hecho de que las administraciones públicas promuevan la especulación urbanística. Sólo se pide que se haga con decencia y que el patrimonio de los representantes municipales no se vea incrementado como consecuencia de los desvelos en la aplicación de esta ley no escrita. Claro, que eso va contra el espíritu mismo de las leyes de mercado y están acaban presionando por imponerse y aquí y allá es noticia que por fin se impusieron y los prebostes tuvieron su justa parte en el reparto de plusvalías. Realmente sólo un malsano puritanismo se opone a que quién con tanta dedicación engrasa la maquinaria no participe de los beneficios. ¿En nombre de qué trasnochada ley natural o sagrada?
Sigamos. En el caso de Sevilla, el gurú elegido fue Manuel A. González Fustegueras y justo es reconocérselo. Tomen nota todos los alcaldes que quieran lograr con pleno éxito sus objetivos. ¡Lo hizo Fustegueras! Fustegueras tomó como primera misión legitimar la construcción del sueño. Para lo cual el plan tenía que ser participativo. Así pues, el primer acto es montar una sui géneris campaña de participación. Aquí tuvo que deshacer los efectos de una campaña publicitaria, previa a que recibiese el encargo, demasiado evidente. El ayuntamiento comenzó a trabajar publicitando que "Nuestro Plan tiene que ser Vuestro Plan". Y aunque el tiempo demostró que esa era la finalidad, las cosas no se pueden decir así, porque todavía quedan ciudadanos pensantes que se sintieron ofendidos. De modo que Fustegueras nos invitó a todos a soñar. Y claro todos queríamos una ciudad más habitable, más transparente, más lenta (pacificación del tráfico), pensada desde la riqueza de la vida cotidiana, de las relaciones de barrio, de las dotaciones de barrio, más verde... y sin operación especulativa en Tablada. Pero claro, eso había que pagarlo. Y ahí es dónde es fundamental el talento de Fustegueras. Conseguir espacios de oportunidad, en los que hay actividades obsoletas, de baja productividad. Un ejemplo: la fábrica Cruzcampo. Allí hay 163000 m2 "improductivos" si se comparan con las 1963 viviendas supermodernas, firmadas por el star system de la arquitectura. Otro ejemplo: los corralones artesanales del casco antiguo. Aquí si que no hay color. ¿Cómo comparar la productividad de una actividad como la artesanal, de baja productividad dónde las haya, con una operación especulativa de viviendas sobre enormes parcelas mal aprovechadas? Claro que esto hay que hacerlo en nombre de la ciudad de las personas. Y hay personas más importantes que otras. El plan va dirigido a las más importantes. A las que tienen dinero para invertir en vivienda. Las más funcionales para la máquina. Los artesanos son personas que siempre se quejan de la poca ayuda pública que reciben y que necesitan ayuda para sobrevivir. Son especies en vías de extinción. Y hay que tratarlas como tales. Llevar a una significativa representación a un parque temático que ofrecer a los turistas que nos visiten. De este modo se les cobra entrada a los turistas y la protección de la especie es sostenible. En fin, a estas alturas comprenderán que no un arquitecto cualquiera es capaz de manejar con tanta habilidad tantas variables. Insisto, alcaldes, tomen nota del nombre de Fustegueras. El es quien pone la pelota en juego para que luego venga Florentino Pérez a pegar el pelotazo en el corralón de Castellar, de modo que el ayuntamiento pueda además, dar el pésame a los desalojados artesanos y ser su benefactor protector en la reserva que les tiene preparada.
Bien, repasamos, una vez señaladas las áreas de oportunidad, bien señaladas con una figura urbanística que suene a "protección", como "Unidad de Actuación", si el pelotazo es suficientemente grande, es fundamental conseguir que lo firmen los mejores arquitectos de todas la naciones. Que se haga la luz y venga todo el mundo a verlo. Que sea motivo de futura peregrinación para estudiantes de arquitectura de todo el mundo, desde luego, los erasmus los primeros. Y ahí aparece la foto de portada. ¡Cinco magníficos! Es la máxima aspiración de cualquier estudiante de arquitectura de los que hoy tenemos en nuestras escuelas: aparecer un día en esa foto, junto al Monteserín de turno. Monteserín, el pobre, en sus delirios de grandeza piensa que él pasará a la historia por esta foto. Y ciertamente pasará, y gracias sobre todo a este artículo, pero realmente la gente no vendrá a visitar Sevilla por él, sino por los cinco magníficos. Hay que reconocerle al alcalde, eso sí, su habilidad para aprender políticas innovadoras. ¡Cuánto le hicieron sufrir los promotores de Tablada con sus arquitectos! Le pusieron entre la espada y la pared. Le robaron el discurso. Los especuladores privados de Tablada (con una larga historia pública detrás detallada en el artículo Tablada 37 Rojo: ríen ne vas plus!, que aparece en la sección de urbanismo), consiguieron casi convencer a la opinión pública de que el alcalde estaba contra la modernidad por oponerse al proyecto abalado por arquitectos de prestigio internacional. Sólo había una forma de contrarrestar esto. Promoviendo él su propia operación especulativa de arquitectura moderna, con arquitectos aún mejores que los de Tablada, que le permitieran a él pasar a la historia como el arquitecto que por fin rompió los moldes e hizo que esta tierra fuera cuna de la arquitectura más moderna. ¡chapó!
Granwith Hulatbari es director del Máster de Corrección de identidades de la Universidad de Columbia. Es referencia mundial en la materia desde que elaboró las páginas de corrección de identidades para la campaña presidencial de Georges Bush y para el Banco Mundial.








